Yo ni lo habia visto hasta que comenzó a decir un montón de groserías. "Puta que o pariu, essa chuva é uma merda. O clima nessa cidade é foda, né, meu?", dijo. Para mi no habia nada más atractivo en el mundo que un chamo con pinta de malandro, diciendo groserías y con un aspecto super masculino.
En la entrada intercambiamos algunas palabras, pero yo no podia quitarle la mirada de encima, me gustó burda. De repente él dijo su nombre para colocarlo en la tarjeta de consumo de la disco, Flávio Alexandre. Cuando oyó el mio, Manuel Alejandro, dijo: "el español es una lengua muy bonita, no?"No había algo más adorable que un brasileño intentando hablar español. Después no hablamos más, pero estábamos cerquita en la pista, y yo mirándolo fíjamente. Finalmente y después de varios flirteos, malandro como él es, me agarró por el brazo, me empujó hacia la pared y me besó. Mier... mi primero beso en Brasil, y mira que fue EL BESO.
En ese momento se liberó una tensión sexual que estaba en el aire, porque nuestras miradas eran pesadas.
(traducido)
-- Fue tan rico como lo imaginaba. Pero no puedo besarte más - dijo.
-- Por qué? - Pregunté sorprendido.
-- Porque yo tengo novio, y él va a llegar en una hora más o menos - respondió.
-- Entonces tenemos una hora más para disfrutar y no dejarlo por la mitad - contesté.
A él le pareció una buena idea y estuvimos juntos en la disco durante nuestra hora, después lo dejé tranquilo pero intercambiamos teléfonos, pues él queria salir conmigo de la disco y me queria ver después de que el novio se fuera. El novio llegó y tuvimos que fingir que no nos conocíamos, pero lo mejor era que nos tropezábamos en el camino, y en esos pequeños encuentros aprovechábamos para besarnos desesperadamente, como si nunca hubiésemos besado a alguien. La tensión sexual permaneció intacta.
Un rato después y ya cerca de la hora de irnos, él desapareció, no lo vi más, y me fui de la disco sabiendo que él se habia ido con el novio, evidentemente, pero en el fondo sabía que por lo menos me iba a llamar, al final un beso expresa más que mil palabras.


